EL DESPERTAR ESPIRITUAL

FACTORES DEL DESPERTAR ESPIRITUAL
Mindfulness o atención plena, el estudio o investigación de los estados, la energía, el éxtasis, la quietud, la concentración y la ecuanimidad.
Cualidades de Mindfulnes: No olvidar, no perder lo que se halla delante en el momento presente. Presencia, mirar de frente lo que surge, lo que a su vez nos ayuda a no dejarnos seducir tan fácilmente por los fenómenos pasajeros. Recordar lo que es útil y lo que no lo es, lo que es inferior y lo que es superior, lo que es beneficioso y lo que es perjudicial. La atención se convierte en guía interior para desarrollar y cultivar los que es útil. La atención plena tiene relación con la sabiduría, es una consciencia desnuda, simple directa que no interfiere ni juzga. La comprensión clara nos lleva a ver las cosas en un contexto más amplio. Conocer la motivación y la idoneidad de la acción.
Investigar sobre la veracidad nos conduce hacia el siguiente factor del despertar espiritual: el factor de la sabiduría de la mente llamado la discriminación de los estados. Distinguir cuales estados son sanos y no, comprender las causas de nuestro sufrimiento.
En aquél que examina e investiga este estado con sabiduría se despierta una energía incansable. En su sentido más básico la energía es la capacidad para la actividad, la fuerza para hacer algo, para sostener los estados sanos. Al practicar la sabiduría crece. Esta energía nos proporciona el coraje necesario para enfrentarnos a los desafíos de la vida (en oposición a la pereza y la apatía).
El cuarto factor del despertar se llama piti en pali. Esta palabra se ha traducido como “éxtasis”, “felicidad”, “alegría”, “deleite”, “interés desbordante y gozoso”. Debido a que el éxtasis se opone a la mala voluntad y es incompatible con esta, cuando la mente está llena de piti no hay lugar para el enojo o el engaño. El éxtasis surge porque nos deleitamos con la visión clara, en la delicia del saber. Podemos sentir esto incluso cuando observamos los obstáculos o las diferentes impurezas y llegamos a una comprensión más profunda de ellos.
Aparecen como quinto factor las cualidades de la calma, tranquilidad o serenidad. Es el factor que se encarga de relajar la mente, que nos tranquiliza y aleja de los disturbios. Es esta calma la que mantiene la mente imperturbable en tiempos de dificultad. Cuando nuestra mente está tranquila, aparece la autenticidad, la honestidad y la ausencia de insinceridad.
Cuando nos centramos en un único objeto, o bien en los objetos que van apareciendo momento a momento experimentamos la ausencia de distracción y gracias a esta concentración experimentamos la paz. La mente bien entrenada trae la felicidad.
Por último, el desarrollo de la concentración nos lleva a la ecuanimidad, la neutralidad de la mente, se manifiesta como un equilibrio inquebrantable. Cuando se desarrolla la ecuanimidad cabalgamos sobre las olas de las condiciones cambiantes de la ganancia y la pérdida, el elogio y la censura, la fama y el descrédito, y el placer y el dolor con equilibrio y facilidad. Un estado de alegría y goce profundo del que nace la paz. No hay mayor felicidad que la paz

Josheph Goldstein

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